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FALLECE DE UN CÁNCER EL VILLENENSE GONZALO SÁNCHEZ. ARTISTA Y DIRECTOR DE LA GALERÍA DIECISÉIS EN SAN SEBASTIÁN

FALLECE DE UN CÁNCER EL VILLENENSE GONZALO SÁNCHEZ. ARTISTA Y DIRECTOR DE LA GALERÍA DIECISÉIS EN SAN SEBASTIÁN

Persona muy querida y con un buen corazón. El pasado 25 de mayo, viernes, Gonzalo Sánchez, hermano de Antonio Sánchez, gerente de -Gonzalo Muebles- y del conocido Ángel Sánchez, que reside en Valencia y Patro fallecida hace unos años, decidió cerrar su galería y dirigirse al hospital.

Se encontraba mal. Hacía días que un molesto dolor de estómago no le dejaba comer, y había adelgazado mucho. En urgencias le dijeron que regresara después del fin de semana para ser ingresado. No volvió a salir del centro hospitalario. Un fulminante cáncer de páncreas le arrebató la vida el lunes.

La Galería Dieciséis, situada en el número 16 de la Plaza del Buen Pastor, está hueca y oscura. En ella descansan los tarjetones de la exposición que el tolosarra José Llanos hubiera inaugurado el día 8 y el vacío que ha dejado un hombre que apostó por la libertad de la creación emprendedora de los artistas.

Llegó a Donostia desde su Villena (Alicante) natal en el verano de 1983. En diciembre de ese mismo año abrió el local en el centro de la ciudad con una exposición colectiva en la que colgaron obras de Ruiz Balerdi, Bonifacio Alfonso o Chillida, entre otros. Desde el principio se dejó guiar por su pasión y su ojo crítico. En sus paredes han colgado obras de artistas como Lucio Muñoz, Calo Carratalá, Marta Cardenas, Julio Pardo, Isabel Baquedano, Jesús Mari Lazkano, Raúl Urrutikoetxea, Mari Puri Herrero, Rafael Satrustegui, Adrián Ferreño o Darío Villalba, por mencionar a algunos.
Destaca la labor que hizo por Amable Arias, al mostrar su obra y difundirla años después de su muerte. «Fue él quien colocó a Amable en el lugar que le correspondía», dicen quienes le conocieron. Y también despunta su participación consecutiva en ARCO, donde mostró a numerosos creadores que se estrenaron en su galería.

En 1987 le nombraron asesor de la Diputación Foral de Gipuzkoa y tuvo la ocasión de trabajar junto a Xabier Lete -entonces diputado de Cultura- y Esther Larrañaga -directora de Cultura-. Participó en la creación de Arteleku y gestionó muchas de las primeras iniciativas que tuvieron lugar en el centro.
LA REIVINDICACIÓN A principios del pasado mayo participó en la entrega del Premio Manuel Lekuona que Eusko Ikaskuntza concedió a la pintora Menchu Gal. Sánchez alabó la labor de la creadora, pero también aprovechó para reivindicar que a Gipuzkoa siempre le ha faltado un lugar donde mostrar la labor de los grandes artistas de la vanguardia que surgieron en la década de los 60. A las creaciones de Ruiz Balerdi, Sistiaga, Bengoechea, Zumeta, Churruca, Ameztoy o Arias les faltaba, en opinión del galerista, un lugar para mostrarse.

Gonzalo Sánchez era de los que arriesgaba y de los que supieron vivir haciendo lo que más le gustaba. En una entrevista concedida a este periódico hace más de un año afirmó que su secreto era ejercer de «hombre orquesta». «Yo pago a los artistas, monto las exposiciones, limpio el cuarto de baño y diseño las tarjetas de invitación. Estoy pluriempleado, pero eso me da libertad para colgar en las paredes aquello en lo que creo. Me siento orgulloso». Solía decir que el haberse mantenido durante más de dos décadas era «un milagro». «A mí siempre me parece que estoy empezando», respondía al preguntarle por la ilusión que le causaba cada nueva exposición. Ayer, sus amigos le dieron el último adiós en el Buen Pastor de Donostia, la misma catedral que se ve al salir de su galería.

EL GALERISTA INDEPENDIENTE

El galerista Gonzalo Sánchez Martínez, director de la donostiarra Galería Dieciséis, falleció el pasado lunes. Nacido en Villena (Alicante), se estableció en San Sebastián en 1983, inaugurando su sala el 6 de diciembre con una muestra de diferentes artistas como Chillida, Zobel o Mompó, bajo el título Punto y seguido.

Su interés por nuestros pintores quedó patente con sus primeras exposiciones individuales donde destacaron nombres como Mª Puri Herrero, Andrés Nagel o José Aquerreta, como también Lucio Muñoz cercano a nosotros por su obra en Aránzazu. Han sido más de veinte años de trabajo y de participación en la vida cultural guipuzcoana; miembro fundador de la Asociación de Galerías Vascas, tuvo una destacada actividad en su desarrollo. Sus últimas muestras fueron las de Alfredo Plágaro y la del fotógrafo José M. Dornellas que no llegó a finalizar.

La trayectoria profesional de Gonzalo Sánchez le llevó a la promoción en los comienzos de muchos artistas jóvenes con una exposición en su galería de la Plaza del Buen Pastor; también apostando por otros como es el caso de José Aquerreta, o su labor con la obra de Amable Arias. Con su esfuerzo presentó a muchos de esos nuevos valores en la Feria de Arco hasta el año pasado, dándolos a conocer en el escaparate que representa dicho acontecimiento cultural. Una lista interminable de nombres jalonan la trayectoria de la Galería Dieciséis en estos años, algunos de ellos ya desaparecidos como Carlos Sanz, Rafael R. Balerdi, Amable Arias, Eduardo Chillida, Lucio Muñoz, Kutxu Otamendi y Raúl Urrutikoetxea.

Su vinculación como asesor del departamento de cultura de la Diputación Foral de Gipuzkoa en 1987, le hace ser uno de los más destacados partícipes en la realización de Arteleku; fue un factor fundamental a la hora de señalar sus contenidos y desarrollarlos durante los primeros tiempos de su funcionamiento. Rechazó ser su responsable y sugirió la convocatoria de una plaza de director que se encontró con todo hecho. El había preferido una dirección temporal para que se fueran renovando las ideas y proyectos, caso que no ha sucedido. Hombre independiente, lo ha demostrado en cuantas ocasiones se le presentaron en reuniones o tertulias; su última reivindicación fue la carencia en nuestra ciudad de un lugar donde se recogiera la obra de los artistas que formaron parte de esa vanguardia donostiarra de mediados del siglo XX y pudiera ser mostrada en su conjunto.

Su palabra se escuchó por última vez en la entrega del Premio Manuel Lekuona a su amiga la pintora Menchu Gal, el pasado 3 de mayo en el Palacio de la Diputación; la glosa sobre la labor de la artista irunesa y el recuerdo de lo que falta por hacer para recoger nuestra historia reciente por parte de las instituciones, quedó patente en su discurso.

Hemos perdido a un hombre que indiscutiblemente ha formado parte de nuestra historia cultural reciente, ha sido una parte de ese tiempo que pasa, que se cuela entre las rendijas de la vida cotidiana, pero que nos deja la huella imborrable de un hacer personal, como ha sido su trabajo por el arte y los artistas guipuzcoanos.

*Datos de la información. Diario Vasco y Noticias de Gipuzkoa.


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