La Escuadra Especial de Sarracenos celebra 60 años desde su fundación en 1966, una trayectoria ligada a la Comparsa de Moros Realistas y a la evolución de las Fiestas de Moros y Cristianos de Villena. El aniversario recuerda también a quienes formaron parte de la escuadra y ya no están, pero dejaron su huella en una historia que continúa con nuevas generaciones.
Hablar de los Sarracenos es recorrer seis décadas de las Fiestas de Moros y Cristianos de Villena. La Escuadra Especial de la Comparsa de Moros Realistas alcanza en 2026 su 60 aniversario, una efeméride que permite volver la mirada hacia sus orígenes, recordar su evolución y reconocer a todas las personas que han contribuido a construir una de las escuadras con mayor trayectoria dentro de la fiesta villenense.
Aunque su fundación se produjo en 1966, la idea comenzó a tomar forma cuatro años antes. En 1962, un grupo de jóvenes pertenecientes a los Moros Realistas quiso introducir un nuevo concepto de escuadra especial. Entre aquellos primeros impulsores aparecen nombres como José Antonio Amorós, Ramón y Paco Berbegal, Pascual Muñoz, Pepe Cortés y los hermanos Conejero. La propuesta inicial no prosperó, pero el proyecto quedó latente.
Hubo que esperar hasta el 9 de septiembre de 1966. Durante el tradicional Almuerzo de la Sardina de los Moros Realistas volvió a surgir aquella vieja aspiración y se acordó convocar a los festeros interesados en sacar adelante una nueva escuadra. De aquel encuentro nacieron oficialmente los Sarracenos, nombre propuesto por Paco Salguero.
Un debut que acabó con el primer premio
El esfuerzo realizado durante los meses siguientes tuvo recompensa. El 5 de septiembre de 1967, los Sarracenos llegaron por primera vez a la Losilla para participar en La Entrada. No fue un estreno cualquiera: aquel mismo año consiguieron el primer premio a la mejor escuadra especial del bando moro.
Aquel debut marcó el comienzo de una etapa especialmente fructífera. Los Sarracenos introdujeron una imagen diferente y una manera novedosa de entender las escuadras especiales, con una atención especial al diseño y confección de sus trajes.
Una figura resulta fundamental para comprender esa identidad: Joaquín Sánchez Pardo, conocido como Joaquín el practicante. Fue responsable del diseño de los trajes de la escuadra desde 1967 hasta 1993, dejando una profunda impronta estética durante algunos de los años de mayor esplendor del grupo. Después tomarían el relevo otros diseñadores como Gracia Beltrán, Juan Flor Azorín, Ángel Cristóbal Díaz Flor, Mari González, José Joaquín Mora y, desde 2023, Pablo García.
14 primeros premios en seis décadas
La trayectoria de los Sarracenos también se refleja en su palmarés. En estas seis décadas han desfilado como escuadra especial en 37 ocasiones y han conseguido 14 primeros premios, correspondientes a los años 1967, 1970, 1972, 1973, 1974, 1978, 1981, 1982, 1983, 2015, 2016, 2019, 2023 y 2025. A ellos se suman dos segundos premios, logrados en 2017 y 2018.
Pero su aportación a las fiestas va más allá de los reconocimientos obtenidos en los desfiles. La escuadra fue también pionera en la confección, alquiler y venta de trajes de Moros y Cristianos, participando en los primeros pasos de una actividad artesanal que con los años se convertiría en un sector estrechamente relacionado con las fiestas. Metalistas, artesanos de la madera y el calzado, modistas, bordadoras y otros profesionales encontraron en este ámbito un espacio para desarrollar su trabajo.
De casa de Gaspar Jordán a una sede propia
La propia evolución de las sedes permite entender el crecimiento de la escuadra. En los primeros tiempos, las reuniones y buena parte de los trabajos relacionados con la confección de los trajes se realizaban en casa de Gaspar Jordán, fundador y artesano cuya aportación aparece especialmente destacada en la memoria histórica del colectivo.
Más adelante llegó el primer local, situado en la calle Ritas, número 8. En 1977 los Sarracenos se trasladaron a la calle Hernández Villegas y, finalmente, en 1986 adquirieron y acondicionaron su sede de la avenida de Novelda, convertida desde entonces en lugar de encuentro de sus componentes y de varias generaciones de festeros.
La música que acompaña a los Sarracenos
La música constituye otro capítulo inseparable de estos 60 años. Los primeros desfiles estuvieron acompañados por la banda de Fuente la Higuera, aunque una de las relaciones más duraderas fue la mantenida durante 36 años con la Sociedad Musical La Magdalena de Tibi.
De esa vinculación nació a mediados de los años noventa la marcha mora «Sarracenos de Villena», compuesta por Vicente Iborra Pujalte. Desde 2011, la Sociedad Protectora Musical de Antella acompaña a la escuadra en sus desfiles.
El recuerdo de quienes ya no están
Cumplir seis décadas significa también echar la vista atrás y encontrarse con nombres, rostros y recuerdos. Por la escuadra han pasado numerosos componentes y colaboradores que dedicaron una parte importante de sus vidas a mantenerla y hacerla crecer. Algunos ya no pueden compartir este 60 aniversario, pero siguen formando parte de la memoria de los Sarracenos. Fundadores, componentes, artesanos, familiares y colaboradores forman parte de un legado que no puede medirse únicamente en años, premios o trajes.
Y esa memoria alcanza también a las familias. Los Sarracenos han reivindicado históricamente el papel de las llamadas Sarracenas —madres, esposas, parejas y familiares—, muchas veces alejadas del protagonismo del desfile pero fundamentales en el trabajo cotidiano, la confección, los preparativos y el apoyo necesario para mantener viva la escuadra.
El relevo generacional permitió mantener viva la escuadra
La historia tampoco ha estado exenta de momentos complicados. Tras el 25 aniversario llegaron años de dificultades económicas y de salida de algunos componentes. A partir de 1997 comenzó a incorporarse una segunda generación y, hacia 1999, la entrada de hijos de fundadores consolidó un relevo generacional decisivo para garantizar la continuidad.
También hubo que buscar nuevas fórmulas para mantener el nivel de los trajes desde 2012, comenzó una nueva etapa junto a El Bazar de las Fiestas-Almorávides, primero con Agustín Amorós y posteriormente con su hijo Juanjo.
Ese relevo explica que una iniciativa nacida de un grupo de jóvenes Realistas en los años sesenta haya conseguido atravesar generaciones y llegar hasta nuestros días conservando una identidad propia.
60 años y una historia que continúa
El aniversario encuentra a los Sarracenos plenamente integrados en una Comparsa de Moros Realistas que también mira hacia su propio futuro y hacia la proximidad de su centenario. En 2026, los Sarracenos constituyen una de sus escuadras especiales históricas y llegan a las seis décadas después de haber participado en más de una treintena de ediciones con traje especial.
Sesenta años después de aquella conversación durante el Almuerzo de la Sardina, la esencia permanece. Han cambiado los componentes, los diseños, las sedes y las generaciones, pero continúa el vínculo con los Moros Realistas y con las Fiestas de Villena.
El 60 aniversario de los Sarracenos es, por ello, algo más que una efeméride. Es el reconocimiento a quienes tuvieron la idea, a quienes consiguieron hacerla realidad, a quienes tomaron el relevo en los momentos difíciles y a quienes hoy continúan desfilando. Y es también un recuerdo para los Sarracenos que ya no están, pero cuya amistad, trabajo y sentimiento festero siguen formando parte de cada página de una historia iniciada en 1966.






