El concierto estrena ubicación en la Avenida de la Constitución y la Ofrenda pretende reducir los tiempos con un cambio de recorrido, la supresión de la presentación de los niños y del tiempo destinado a las fotografías
El concejal de Fiestas, José Ferri; la presidenta de la Junta de la Virgen, Dori Flor, y la presidenta de la Junta Central de Fiestas de Moros y Cristianos, han presentado hoy los cambios más significativos de los próximos eventos festeros con la intención de ganar en agilidad, accesibilidad y seguridad. En este sentido, el concejal de Fiestas ha recordado que el próximo viernes, 28 de agosto, se celebrará el tradicional Concierto de Pasodobles, que se traslada de la Plaza de Santiago a la Avenida de la Constitución.
“Aunque Santiago ofrecía un marco inmejorable y una gran sonoridad para este tipo de conciertos, hemos considerado cambiarlo de lugar por la masiva afluencia de público y para garantizar la seguridad”, ha comentado. Desde su punto de vista, la nueva ubicación en la avenida principal de la ciudad ofrece como ventaja su amplio aforo, casi 5.000 personas; permite un diseño preventivo en materia de seguridad más completo; los músicos dispondrán de más espacio con un escenario más amplio; y la configuración de los edificios del entorno favorecerá una buena acústica.
El concierto arrancará a las 23.00 horas del próximo viernes a cargo de la Banda Municipal de Música de Villena, que interpretará las piezas más representativas de cada una de las 14 comparsas de Moros y Cristianos de la ciudad, y cerrará con las notas del himno de Villena.
El domingo, 30 de agosto, se celebrará la Romería con el traslado de la imagen de la Virgen de las Virtudes desde el Santuario hasta la Iglesia de Santiago en el centro de la ciudad. La presidenta de la Junta Central de Fiestas, Rosa Pardo, ha explicado que la jornada se iniciará con el Pasacalles Anunciador de las Fiestas con inicio y fin en la Plaza de Santiago.
No obstante, Pardo ha señalado un cambio significativo en las actividades de arcabucería en esta plaza. Este año solo cinco arcabuceros, el máximo permitido para detonar la pólvora por comparsa, tendrán acceso a Santiago. Anteriormente, podrían entrar más arcabuceros, aunque no fueran a disparar, “pero se ha optado por no acumular mucha pólvora en espacios reducidos para mejorar la seguridad tanto de los festeros como del público”.
Ofrenda de flores
Otro de los cambios de este año afectará a la Ofrenda de Flores del día 7 de septiembre. El primero de ellos será sobre el recorrido. El punto de partida será la Avenida de la Constitución, pero se accederá a la puerta principal de la Iglesia de Santiago por la calle Ramón y Cajal hacia la calle Párroco Azorín.
La propuesta de estos cambios trata de reducir el tiempo de la Ofrenda en unos 45 minutos. Para ello, también se va a suprimir la presentación de los menores ante la imagen de la Virgen, evento que se traslada al 2 de febrero, o su fin de semana previo. Además, se limitará el tiempo destinado a las fotografías durante la ofrenda para no alterar su desarrollo y evitar así esperas extensas al resto de participantes.







