La Hermandad Nuestra Señora del Rocío de Villena volvió a reunir este fin de semana a decenas de rocieros y rocieras en una nueva edición de su tradicional Romería a Las Virtudes, una cita que se ha consolidado como uno de los encuentros de convivencia y devoción más destacados del calendario festivo local.
Durante varios días, el entorno del Santuario de Las Virtudes se convirtió en el epicentro de la actividad rociera, acogiendo a familias, socios y visitantes que compartieron momentos de convivencia marcados por la música, la tradición y la fe. Como es habitual, la explanada del santuario albergó el campamento y las casetas instaladas por la Hermandad, creando un ambiente festivo que acompañó el desarrollo de toda la programación.
Una tradición cada vez más arraigada
La celebración volvió a poner de manifiesto el arraigo que el movimiento rociero ha alcanzado en Villena. La Hermandad atraviesa además un momento de crecimiento, con la incorporación de más de medio centenar de nuevos socios durante el último año, una cifra que refleja el interés creciente por formar parte de esta tradición.
La Romería de Villena, inspirada en la popular peregrinación andaluza de El Rocío, ha conseguido desarrollar una identidad propia en la ciudad, convirtiéndose en un espacio de encuentro donde conviven la devoción religiosa, las costumbres populares y el sentimiento de hermandad.
Convivencia, música y sentimiento rociero
A lo largo del fin de semana no faltaron las sevillanas, los cantos rocieros y los encuentros entre los miembros de la Hermandad, que compartieron jornadas de convivencia en un ambiente marcado por la alegría y la participación.
Más allá de los actos religiosos, la romería volvió a demostrar su importante dimensión social, reuniendo a personas de diferentes edades en torno a una celebración que mantiene viva una tradición con décadas de historia en la localidad.
Mirando ya a futuras ediciones
Tras el éxito de participación registrado este año, la Hermandad del Rocío de Villena ya mira al futuro con el objetivo de seguir fortaleciendo una celebración que continúa creciendo y sumando seguidores. La elevada implicación de los socios y el respaldo recibido durante el fin de semana confirman el buen momento que atraviesa una de las tradiciones más queridas por la comunidad rociera villenense.
La Romería a Las Virtudes vuelve así a cerrar una edición marcada por la convivencia, la emoción y el sentimiento rociero, consolidándose como una de las citas más esperadas para los amantes de esta tradición en Villena.







